Novedoso Sistema Súper Inductivo en la Recuperación de Fracturas

  15 Apr 2020


Aplicación clínica de Campos Electromagnéticos de Alta Intensidad en la avulsión de la base del 5º metatarsiano

La fractura de la base del quinto metatarsiano suele tratarse de un arrancamiento por contracción brusca del músculo peroneo lateral corto durante un movimiento de inversión del pie.

Se produce por una inversión brusca del pie (llevar el pie hacia dentro) por falta de recepción al caer sobre el pie o por torcedura tras un salto o una mala pisada en terreno irregular.

Para evitar este movimiento de inversión, los músculos peroneos se contraen de forma brusca y uno de ellos, el peroneo lateral corto, arranca el hueso en el que se inserta (la base del 5º metatarsiano, quinto dedo del pie).

La fractura de la base del quinto metatarsiano por tracción muscular puede aparecer en la bibliografía médica con los seudónimos de “enfermedad de Iselin” o “epifisitis” por tracción de la base del 5º metatarsiano”.

En la fase de recuperación de estas lesiones ligamentosas quedan muchas terminaciones sensitivas afectadas y surge un dolor intenso que se provoca con la inversión del pie que puede durar mucho tiempo, reflejo de un proceso que tiende a cronificarse si no se procede a tratamiento inmediato.

El tratamiento de este tipo de fractura conlleva a un periodo de inmovilización de 4 a 6 semanas, si no es susceptible de intervención quirúrgica. No obstante, y como rehabilitación se procede al apoyo precoz y la movilización rápida con el fin de prevenir callos viciosos, problemas de vascularización y la rigidez de las articulaciones próximas.

Gracias a nuestro Sistema Súper Inductivo de la marca coreana REMED, esta patología y sus tiempos de recuperación se verán reducidos, así como, la eliminación del dolor en un tiempo récord.

El tratamiento en si se compone de 8 a 10 sesiones de tratamiento, con una duración de 10-15 minutos de terapia.

La frecuencia de dichas sesiones es de 3 por semana a días alternos.

En la primera sesión, la inmovilización por yeso se sustituye por un dispositivo ortésico tipo bota Walker y el uso de muletas para descarga. Así nos resulta más cómodo la aplicación del Sistema Súper Inductivo (SIS), los días correspondientes a sesiones.

   

La terapia busca la disminución del dolor y la inflamación, regeneración de la estructura dañada y la rapidez de la consolidación de la fractura. El transductor se aplica inicialmente en la zona plantar del pie, debido a la molestia que implica colocarlo directamente sobre el foco de fractura sobre la parte antero externa del pie.

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A partir de la segunda sesión, el dolor ha remitido bastante y ahora si es posible actuar directamente sobre la zona lesional, colocando el transductor magnético encima de la fractura sin que exista ningún contacto con la piel del paciente.

Sesión tras sesión, se va incrementando la intensidad, según tolerancia del paciente, manteniendo la frecuencia prefijada para la resolución en este caso, de esta patología en concreto.

   

Una vez completadas las 9 sesiones de tratamiento, se realiza una valoración radiográfica para ver la evolución favorable del paciente, el cual, llegados a este punto, no manifiesta dolor alguno y realiza una marcha sin ayuda de bastón. En dicho examen por los facultativos, interpretan la pronta aparición de callo óseo, mejora en la consolidación de la fractura y aumento de la movilidad articular asintomática del pie lesionado.

Se recomiendan una sesión semanal de mantenimiento, durante 3 semanas, mientras se comienza un programa de ejercicios de tonificación y propiocepción de tobillo y pie, un vendaje elástico kinesiológico y progresiva reincorporación a las actividades de la vida diaria.

Por César Álvarez Trimiño (Product Manager), Fisioterapeuta Col. 2967

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