Riesgo cardiovascular: SCORE2 y valoración funcional

Un paciente puede no presentar síntomas y, sin embargo, acumular factores que condicionan su riesgo cardiovascular. La presión arterial, el perfil lipídico, el tabaquismo o la edad aportan información relevante, pero la dificultad clínica aparece al interpretarlos conjuntamente: ¿qué riesgo describen y qué información adicional puede modificar su valoración?

En prevención cardiovascular, estimar el riesgo permite contextualizar los factores presentes y orientar las decisiones clínicas. Sin embargo, una estimación no describe todas las dimensiones del paciente.

Estimar la probabilidad de un evento cardiovascular y evaluar la respuesta fisiológica al esfuerzo son dos preguntas clínicas diferentes. Distinguirlas es fundamental para seleccionar las herramientas adecuadas y evitar atribuir a una prueba información que no puede proporcionar.

De los factores de riesgo a una estimación cardiovascular contextualizada

Los factores de riesgo cardiovascular no deben interpretarse únicamente de forma aislada. La edad, el sexo, el tabaquismo, la presión arterial y las concentraciones de colesterol forman parte de un contexto que condiciona la estimación del riesgo.

En prevención primaria, las guías de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) recomiendan utilizar herramientas de estimación adaptadas a la población y a la situación clínica.

SCORE2 y SCORE2-OP: qué información aportan

SCORE2 permite estimar el riesgo a diez años de un primer evento cardiovascular aterosclerótico fatal o no fatal en personas aparentemente sanas de 40 a 69 años para las que el modelo resulta aplicable.

Incorpora edad, sexo, tabaquismo, presión arterial sistólica y colesterol no-HDL, obtenido a partir del colesterol total y el colesterol HDL.

El modelo está calibrado para diferentes regiones europeas de riesgo cardiovascular. España pertenece a la región de bajo riesgo.

Para personas de 70 años o más, SCORE2-OP adapta la estimación a una población en la que la relación entre edad, factores de riesgo y eventos cardiovasculares presenta características específicas, incluido el riesgo competitivo de fallecimiento por otras causas.

Estas herramientas permiten responder a una pregunta preventiva concreta: ¿cuál es la probabilidad estimada de que se produzca un evento cardiovascular en los próximos diez años?

No obstante, su aplicación requiere considerar las características de cada paciente.

SCORE2 y SCORE2-OP no se utilizan de forma universal en personas con enfermedad cardiovascular aterosclerótica establecida, diabetes, enfermedad renal crónica u otras condiciones que requieren una valoración específica.

En determinados pacientes con diabetes tipo 2 sin enfermedad cardiovascular aterosclerótica, las recomendaciones europeas contemplan el modelo SCORE2-Diabetes.

¿Qué ocurre cuando la estimación no cuenta toda la historia?

Una puntuación de riesgo es una herramienta de apoyo a la decisión clínica, no una descripción exhaustiva del paciente.

Las recomendaciones ESC/EAS de 2025 destacan que, en determinados casos, especialmente cuando el riesgo estimado se encuentra próximo a un umbral de decisión terapéutica, pueden considerarse factores adicionales que ayuden a contextualizarlo.

Entre los modificadores de riesgo contemplados se encuentran:

  • Antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular prematura.
  • Elevación de lipoproteína(a), especialmente por encima de 50 mg/dL, aproximadamente 105 nmol/L.
  • Determinadas enfermedades inflamatorias crónicas y otros factores clínicos relevantes.
  • Evidencia de aterosclerosis subclínica o puntuación elevada de calcio coronario, cuando estas mediciones están disponibles y su consideración resulta apropiada.

La presencia de estos factores puede contribuir a ajustar la clasificación del riesgo en situaciones concretas. No significa que deban solicitarse indiscriminadamente todas las pruebas a todos los pacientes.

La valoración cardiovascular debe responder a una pregunta clínica, no a la necesidad de acumular resultados.

Estimar el riesgo no es evaluar la respuesta al esfuerzo

Existe una distinción importante entre conocer el riesgo cardiovascular estimado y estudiar cómo responde el organismo durante el ejercicio.

Una herramienta como SCORE2 no proporciona una medición directa de la capacidad funcional, del consumo de oxígeno ni de la respuesta ventilatoria al esfuerzo.

Del mismo modo, una prueba de esfuerzo cardiopulmonar no sustituye la estimación del riesgo cardiovascular ni constituye una herramienta general de cribado para personas asintomáticas.

Son evaluaciones con objetivos distintos y no deben entenderse como pasos consecutivos obligatorios.

La ausencia de síntomas o la presencia de factores de riesgo, por sí solas, no justifican automáticamente una prueba de esfuerzo cardiopulmonar.

La indicación debe establecerse de acuerdo con la situación clínica y con la información que se necesita obtener.

Cuando existe una pregunta funcional específica, estudiar la respuesta al ejercicio permite observar cómo interactúan los sistemas cardiovascular, respiratorio y metabólico ante una demanda fisiológica progresiva.

¿Qué información aporta una prueba de esfuerzo cardiopulmonar?

La prueba de esfuerzo cardiopulmonar (CPET o ergoespirometría) permite evaluar de forma integrada diferentes componentes de la respuesta fisiológica durante un ejercicio progresivo.

Entre las principales variables medidas se encuentran:

  • Consumo de oxígeno (VO₂): permite estudiar la utilización de oxígeno durante el ejercicio y contribuye a caracterizar la capacidad aeróbica.
  • Producción de dióxido de carbono (VCO₂): aporta información sobre el intercambio gaseoso y la respuesta metabólica.
  • Ventilación minuto (VE): permite analizar cómo evoluciona la ventilación en relación con las demandas del ejercicio.
  • Relaciones entre variables: el análisis conjunto de los parámetros, su evolución y sus relaciones aporta información relevante para la interpretación funcional.

Cuando la CPET se realiza junto con un ECG de esfuerzo, también puede relacionarse la respuesta del intercambio gaseoso con la frecuencia cardíaca y el registro electrocardiográfico.

Según el protocolo y la configuración del sistema, pueden incorporarse otras mediciones, como la presión arterial o la saturación periférica de oxígeno.

El valor clínico está en interpretar las variables conjuntamente

Una variable aislada puede resultar insuficiente para comprender la respuesta del paciente.

Por ejemplo, una determinada evolución del consumo de oxígeno debe interpretarse considerando el esfuerzo realizado, la ventilación, la frecuencia cardíaca, la calidad de los registros y el contexto clínico.

Por eso, el valor de la CPET no reside en registrar el mayor número posible de parámetros, sino en analizar su comportamiento conjunto para responder a una pregunta clínica definida.

La interpretación requiere protocolos adecuados, control de calidad de las mediciones y personal capacitado.

¿Por qué es importante integrar el análisis de gases y el ECG de esfuerzo?

Durante una prueba de esfuerzo cardiopulmonar pueden obtenerse diferentes registros fisiológicos de forma simultánea.

Relacionar temporalmente el intercambio gaseoso con la respuesta electrocardiográfica y la frecuencia cardíaca facilita el análisis de lo que ocurre en cada fase del ejercicio.

Esta integración resulta especialmente útil cuando el objetivo es interpretar las respuestas fisiológicas dentro de un mismo contexto de esfuerzo.

No se trata simplemente de disponer de más datos, sino de poder relacionar mediciones complementarias de forma coherente.

Es en este punto donde la tecnología utilizada para registrar y analizar las variables adquiere relevancia.

Ergostik–CardioPart: integración de gases respiratorios y ECG de esfuerzo

Ergostik–CardioPart de Geratherm/Amedtec, disponible a través de Sanro Electromedicina, combina el análisis de gases respiratorios con el registro electrocardiográfico de esfuerzo.

Ergostik permite realizar mediciones respiración a respiración de parámetros como el consumo de oxígeno (VO₂), la producción de dióxido de carbono (VCO₂) y la ventilación.

CardioPart incorpora el ECG de esfuerzo de 12 derivaciones.

La integración de ambos sistemas permite relacionar los registros obtenidos durante una misma prueba y facilita su revisión dentro de un contexto temporal compartido.

En función de la configuración disponible, pueden incorporarse mediciones complementarias, como presión arterial no invasiva y saturación periférica de oxígeno.

El interés de esta tecnología reside en facilitar la adquisición y revisión conjunta de información cardiovascular y respiratoria durante el ejercicio, cuando la indicación clínica requiere una evaluación funcional integrada.

La distinción de responsabilidades es fundamental: la tecnología registra y organiza las mediciones; el profesional sanitario establece la indicación, interpreta los resultados y los integra en la valoración del paciente.

Sistema Ergostik–CardioPart para análisis de gases respiratorios y ECG durante una prueba de esfuerzo cardiopulmonar
Ergostik–CardioPart: sistema de análisis de gases respiratorios y ECG de esfuerzo.

CONSULTAR ERGOSTIK–CARDIOPART

Una valoración cardiovascular más completa no consiste en realizar más pruebas

Volvamos al paciente sin síntomas del inicio.

Si el objetivo es estimar su riesgo cardiovascular, será necesario identificar los factores correspondientes, interpretarlos en su contexto y utilizar las herramientas de estimación apropiadas cuando estén indicadas.

Si la pregunta clínica se refiere a la capacidad funcional o a la respuesta fisiológica al ejercicio, podrán considerarse otras evaluaciones específicas, incluida la CPET cuando esté justificada.

Confundir ambas cuestiones puede llevar a solicitar pruebas que no responden a la necesidad clínica o a esperar de una herramienta información para la que no fue diseñada.

Una valoración bien orientada no es necesariamente la que reúne más datos, sino la que selecciona e interpreta la información adecuada para cada decisión clínica.

La pregunta fundamental no es «¿qué más podemos medir?», sino:

«¿Qué necesitamos conocer de este paciente y qué herramienta puede responder de forma válida a esa pregunta?»

Fuentes científicas y oficiales

  1. European Society of Cardiology. 2021 ESC Guidelines on cardiovascular disease prevention in clinical practice. European Heart Journal, 2021.
  2. SCORE2 Working Group and ESC Cardiovascular Risk Collaboration. SCORE2 risk prediction algorithms: new models to estimate 10-year risk of cardiovascular disease in Europe. European Heart Journal, 2021.
  3. SCORE2-OP Working Group and ESC Cardiovascular Risk Collaboration. SCORE2-OP risk prediction algorithms: estimating incident cardiovascular event risk in older persons in four geographical risk regions. European Heart Journal, 2021.
  4. European Society of Cardiology / European Atherosclerosis Society. 2025 Focused Update of the 2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias. European Heart Journal, 2025.
  5. European Society of Cardiology. 2023 ESC Guidelines for the management of cardiovascular disease in patients with diabetes. European Heart Journal, 2023.

Información técnica del producto

Ergostik–CardioPart de Geratherm/Amedtec. Información técnica sobre el sistema de análisis de gases respiratorios y ECG de esfuerzo. Las configuraciones y opciones disponibles deben contrastarse con la documentación del fabricante.

Contenido elaborado y revisado por Sanro Electromedicina

Especialistas en tecnología médica para profesionales sanitarios.

 

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