Cuando existe una sospecha de apnea obstructiva del sueño (AOS), una de las primeras decisiones es determinar qué tipo de estudio puede aportar la información que necesitamos.
Poligrafía respiratoria y polisomnografía no ofrecen exactamente la misma información, pero tampoco tiene demasiado sentido plantearlas simplemente como una prueba más sencilla frente a otra más completa. La cuestión realmente importante es otra: ¿qué necesitamos conocer del paciente durante el registro?
A partir de ahí resulta mucho más fácil determinar qué señales necesitamos registrar, dónde queremos realizar el estudio y qué configuración tecnológica puede responder mejor a esos requisitos.
¿Qué diferencia hay entre una poligrafía respiratoria y una polisomnografía?
La diferencia fundamental está en las señales que registra cada estudio y, por tanto, en la información que podemos obtener después.
La poligrafía respiratoria (PR) registra principalmente variables cardiorrespiratorias, como el flujo respiratorio, el esfuerzo, la saturación de oxígeno o la frecuencia de pulso, dependiendo de la configuración utilizada.
La polisomnografía (PSG) incorpora además señales neurofisiológicas, entre ellas EEG, EOG y EMG. Estas señales permiten diferenciar sueño y vigilia, identificar los distintos estadios del sueño y valorar los arousals.
Esto tiene consecuencias prácticas.
Podemos tener dos registros realizados durante un periodo de tiempo similar y, sin embargo, disponer de información diferente para interpretarlos. Una de las razones está en algo tan básico como saber cuánto tiempo ha dormido realmente el paciente.
Siete horas de registro no significan siete horas de sueño
Imaginemos un estudio que comienza a las 23:00 y termina a las 06:00. Tenemos siete horas de registro, pero eso no significa necesariamente que el paciente haya dormido durante esas siete horas.
Puede haber tardado en dormirse, haberse despertado varias veces durante la noche o haber permanecido despierto antes de finalizar el estudio.
En una PSG, las señales neurofisiológicas permiten determinar el tiempo total de sueño (TST).
En un estudio tipo III sin EEG no disponemos de esa misma información. Dependiendo del método utilizado, pueden emplearse otros denominadores, como el tiempo de monitorización o una estimación del tiempo de sueño.
Esta diferencia es importante porque afecta a los índices respiratorios.
En una polisomnografía, el AHI o IAH relaciona los eventos respiratorios con el tiempo total de sueño. Cuando no disponemos de EEG para determinar ese tiempo, es necesario conocer qué denominador se ha utilizado e interpretar correctamente índices como AHI/IAH y REI.
Hay además otra diferencia relevante. Sin EEG no es posible identificar un arousal cortical. Por ello, en un estudio tipo III no pueden puntuarse como hipopneas aquellos eventos cuyo criterio asociado dependa exclusivamente de la identificación de ese arousal.
Por tanto, la diferencia entre PR y PSG va bastante más allá de decir que una tiene más canales que la otra. Las señales que registramos determinan qué podremos saber después.
PR, PSG, HSAT y estudio domiciliario: conceptos que conviene diferenciar
En sueño utilizamos términos que a veces pueden llevar a confusión, especialmente cuando hablamos de estudios realizados fuera del laboratorio.
La poligrafía respiratoria hace referencia a un tipo de estudio centrado fundamentalmente en variables cardiorrespiratorias y sin las señales neurofisiológicas convencionales de una PSG.
Por otro lado, HSAT (Home Sleep Apnea Test) es el término empleado por la American Academy of Sleep Medicine (AASM) para las pruebas domiciliarias destinadas al diagnóstico de AOS en determinados pacientes.
Y hablar de un estudio domiciliario nos dice dónde se realiza el registro, pero no define por sí solo qué señales se están registrando.
Esta distinción es importante.
La AASM recomienda utilizar PSG o un HSAT técnicamente adecuado para diagnosticar AOS en adultos no complicados que presenten signos y síntomas indicativos de un riesgo aumentado de AOS moderada-grave.
Sin embargo, recomienda PSG en lugar de HSAT en determinadas situaciones, entre ellas la presencia de enfermedad cardiorrespiratoria significativa, posible debilidad muscular respiratoria asociada a enfermedad neuromuscular, hipoventilación en vigilia o sospecha de hipoventilación relacionada con el sueño, uso crónico de opioides, antecedentes de ictus o insomnio grave.
También establece que, cuando un único HSAT resulta negativo, inconcluso o técnicamente inadecuado, debe realizarse una PSG.
Y si una PSG inicial resulta negativa pero la sospecha clínica de AOS continúa siendo elevada, plantea la posibilidad de considerar una segunda PSG.
Todo esto demuestra que la decisión no puede reducirse únicamente a elegir entre domicilio o laboratorio.
¿Qué ocurre cuando también queremos conocer cómo ha dormido el paciente?
Aquí aparece otra necesidad diferente.
Puede que no queramos conocer únicamente lo que sucede desde el punto de vista respiratorio. En determinadas situaciones puede ser necesario obtener información objetiva sobre el propio sueño: cuándo se duerme el paciente, cuánto duerme, cómo se distribuyen los diferentes estadios o qué sucede con la continuidad del sueño.
Para obtener esa información necesitamos señales neurofisiológicas.
Y esas señales también pueden registrarse en el domicilio.
Esto no significa que cualquier equipo que incorpore EEG, EOG o EMG pase a ser automáticamente una polisomnografía completa. Tampoco significa que, por registrar sueño, incluya necesariamente todas las variables cardiorrespiratorias necesarias para estudiar un trastorno respiratorio.
Son necesidades diferentes y, por tanto, requieren configuraciones diferentes.
HomeSleepTest de SOMNOmedics: estudiar objetivamente el sueño en domicilio
Una de las soluciones disponibles para obtener información neurofisiológica del sueño en el entorno domiciliario es HomeSleepTest de SOMNOmedics .
Conviene hacer aquí una distinción importante por la similitud de los términos.
HomeSleepTest es el nombre comercial de un dispositivo de SOMNOmedics. No es sinónimo de HSAT (Home Sleep Apnea Test).
HomeSleepTest registra EEG, EOG y EMG, además de otros parámetros relacionados con el sueño. Esto permite obtener información objetiva sobre sueño y vigilia, estadios del sueño, fragmentación y arousals durante un registro realizado en el domicilio.
La documentación del fabricante contempla además la posibilidad de realizar mediciones durante varias noches, algo que puede resultar útil cuando se desea observar el sueño a lo largo de más de un registro.
Pero es importante entender qué aporta esta tecnología y qué no.
Su principal valor en este contexto es proporcionar información neurofisiológica objetiva sobre el sueño fuera del laboratorio. No debe interpretarse como una poligrafía respiratoria a la que simplemente se le ha añadido EEG, ni como un sustituto automático de una polisomnografía completa.
Entonces, ¿qué configuración necesitamos?
No existe una única respuesta porque dependerá de qué información quiera obtener la unidad de sueño.
Si el objetivo del estudio se centra principalmente en variables cardiorrespiratorias, puede plantearse una configuración de poligrafía respiratoria como SOMNOtouch RESP eco de SOMNOmedics , capaz de registrar parámetros como flujo respiratorio, esfuerzo, SpO2, frecuencia de pulso, actividad y posición corporal, entre otros.
Si lo que necesitamos es disponer de información neurofisiológica objetiva sobre el sueño en domicilio, HomeSleepTest ofrece una configuración diferente basada en EEG, EOG y EMG junto con otros parámetros relacionados con el sueño.
Y cuando el estudio requiere disponer conjuntamente de una arquitectura polisomnográfica más amplia, con las correspondientes señales neurofisiológicas y cardiorrespiratorias, será necesario valorar una configuración específica de PSG.
Por eso no deberíamos entender estas tecnologías como tres escalones en los que una es necesariamente superior a la anterior.
Cada configuración responde a una necesidad de información diferente.
Antes de elegir el equipo, merece la pena hacerse unas preguntas sencillas: ¿qué queremos conocer?, ¿qué señales necesitamos para obtener esa información?, ¿queremos realizar el registro en laboratorio o en domicilio? y ¿cómo debe integrarse ese estudio en el funcionamiento habitual de nuestra unidad?
A partir de ahí es cuando tiene sentido hablar de tecnología.
¿Necesitas definir qué configuración encaja mejor en tu unidad de sueño?
Cada unidad trabaja de una manera diferente y no siempre necesita registrar las mismas señales.
En Sanro podemos ayudarte a analizar qué información necesitáis obtener, qué señales deben formar parte del estudio y qué configuración tecnológica puede integrarse mejor en vuestro flujo de trabajo, tanto para estudios cardiorrespiratorios como para registros neurofisiológicos domiciliarios o configuraciones de polisomnografía.
Consulta con el equipo de Sanro sobre las necesidades tecnológicas de tu unidad de sueño.
Referencias
Fuentes clínicas
- Kapur VK, Auckley DH, Chowdhuri S, et al. Clinical Practice Guideline for Diagnostic Testing for Adult Obstructive Sleep Apnea: An American Academy of Sleep Medicine Clinical Practice Guideline. Journal of Clinical Sleep Medicine. 2017;13(3):479-504. DOI: 10.5664/jcsm.6506 .
- Rosen IM, Kirsch DB, Carden KA, et al. Clinical Use of a Home Sleep Apnea Test: An Updated American Academy of Sleep Medicine Position Statement. Journal of Clinical Sleep Medicine. 2018;14(12):2075-2077. DOI: 10.5664/jcsm.7540 .
- Riha RL, Celmina M, Cooper B, et al. ERS technical standards for using type III devices (limited channel studies) in the diagnosis of sleep disordered breathing in adults and children. European Respiratory Journal. 2023;61(1):2200422. DOI: 10.1183/13993003.00422-2022 .
Documentación técnica
- SOMNOmedics. HomeSleepTest. Información técnica y características del sistema.
- SOMNOmedics. SOMNOtouch RESP eco. Información técnica y canales de registro.
Contenido elaborado y revisado por Sanro Electromedicina
Especialistas en tecnología médica para profesionales sanitarios.



